LOS NIDOS
A los que todavía conservan un hogar.
Escrito por: Padre Ricardo Búlmez
Una vez vi cómo un adolescente se dedicaba a destruir a
cuanto nido encontraba en su camino, el resultado fue deprimente y desastroso.
Algunos pájaros nunca llegaron a incubar en lo que tejieron con tanta
dedicación y esmero, otros tenían sus huevitos en pleno desarrollo pero todos
se rompieron, unas criaturas ya habían nacido pero no estaban en condiciones
para vivir fuera de las pajitas entremezcladas; y ante esa avalancha
exterminadora muchos intentaron su vuelo fallido y se lanzaron al vacío:
cayeron en la tierra y se estrellaron sobre unas cuantas piedras duras dejando
allí sus cuerpos. Otros lograron conquistar el cielo pero pagando un alto
precio, porque todo aprendizaje tiene su costo y si lo hacemos solos la
inversión en esfuerzo vital es mayor, aunque así y todo sobrevivieron. Los que
ya estaban preparados volaron lejos, pero sin la gran satisfacción de haber
dejado en pie una rama entera en donde un día anidaron.
Un divorcio es como destruir un nido. Así como el pájaro
necesita al nido para desarrollarse plenamente, el ser humano no puede estar
sin el calor de un hogar. Cuando un matrimonio se destruye, por esa “avalancha
adolescente” de los esposos llamada inmadurez, quedan en unos casos
pensamientos e ilusiones de niños nunca nacidos, porque se destruyó un nido
tejido con tantos sueños; otros son arrancados del hogar cuando apenas han sido
engendrados… algo se les romperá por dentro; algunos son lanzados al mundo
prematuramente y les quedará una herida por algo que se destruyó, pueden tener
el ala de la vida pero les fallará la del amor. Varios ya estarán volando alto,
pero mirarán con tristeza unas ramas vacías en donde hubo calor compartido.
No destruyas el nido del hogar, poque es
tan importante como las vidas que crecen en él.
*Esta información fue tomada del libro del Padre RICARDO BULMEZ .EL ARTE DE COMBIAR EL SI CON EL NO:Una opción de libertad
¡Todos Somos UNO!
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