¡Saludos mis queridos amigos de LUZ!
En estos momentos tan difíciles que vive Venezuela y el mundo, me parece apropiado regalarles estas palabras del Padre Ricardo Búlmez para aportar un poco de energías a sus vidas, así como él la aporta a la mía.
Recuerden siempre: ¡PAN DURO, NO ES PAN DURO! ¡DURO ES, NO TENER PAN!
EL PAN DURO
A
un amigo viejo de mi infancia
Conocí a Mr. Zürcher durante los
días de mi infancia coriana, era un alemán veterano de la guerra mundial.
Cuando yo era un niño él ya era una persona madura, cuando llegué a joven él
pasó a ser un viejo; ahora que soy adulto, él ya murió después de pasar por
anciano. Me dejó una gran enseñanza para la vida que nunca he olvidado y la
quiero compartir contigo.
Mr. Zürcher a consecuencia de la
guerra había perdido todo, cuando regresó del frente se encontró con su finca
convertida en un cuartel ruso, su esposa y sus hijos habían desaparecido, nunca
supo si estaban vivos o muertos. Se quedó sin familia, sin propiedades y sin
país porque la parte de Alemania donde él nació y vivió pasó a pertenecer a la Unión Soviética.
Su pasaporte tenía un sello que decía “Apátrida”, sin patria, perdió hasta la
nacionalidad.
En una oportunidad, mis
familiares y amigos estaban hablando con Mr. Zürcher y condoliéndose por todo
lo que le había sucedido. Fue entonces cuando dijo una frase que, según él,
repetían los campesinos de su tierra ante
las calamidades: “Pan duro no es pan duro _ repetía Mr. Zürcher _ , pan duro no
es pan duro, pan duro no es pan duro, ¡duro es no tener pan!”. Este pensamiento
me ha ayudado mucho en mis propios problemas desde que era un adolescente, cada
vez que paso por momentos malos me lo repito como una oración.
¿Verdad que muchas veces
protestamos por las cosas que tenemos? Nos quejamos del trabajo, de la pareja,
del país, de los amigos… ¡renegamos hasta de nuestra propia vida que es lo
máximo que tenemos! Nos la pasamos lamentándonos por las cosas que nos suceden
y por lo que tenemos sin darnos cuenta de que la grandeza está precisamente en
eso por lo que nos quejamos.
_ ¿De que te quejas?, ¿por qué
lloras?
_ El pan que tengo está duro.
_ Mójalo en café con leche.
_ ¡No tengo café!
_ Entonces… en leche.
_ ¡Tampoco tengo…!
_ Mételo en agua, se te pondrá
blandito y suavecito.
_ ¡No tengo agua!
_ ¡¿Sabes una cosa?!
_ ¡¿Qué?!
_ ¡Mójalo en tu saliva que para
eso es!
Pan duro no es pan duro,
Pan duro no es pan duro,
Pan duro no es pan duro,
¡Duro es no tener pan!
El problema no es tu pareja, el
verdadero problema es no tener a alguien en la vida con quién compartir, a
quién amar y contra quién pelear. Muchos se quejan de la esposa que los espera
en el balcón hasta que ellos lleguen a la hora que sea: “Allá está la
desgraciada esa vigilándome”, piensan. Ella no te vigila, te espera. Ojalá que
siempre tengas a alguien a tu lado que esté pendiente de ti.
El trabajo es duro ¡duro es no
tener trabajo!... o pasar trabajo. Algunos se quejan del empleo o del oficio
que tienen, más bien da gracias a Dios que lo tienes. Tu país no es malo, malo
es no tenerlo. Nunca hables mal de tu patria, ni permitas que nadie lo haga.
Estando en una cafetería escuché
a un señor de acento extranjero quejarse de Venezuela, decía que este país no
servía para nada y que a él le había ido mal.
_ ¿Cuántos años lleva usted en
Venezuela? _ le pregunté.
_ Más de treinta años _ dijo.
_ Usted lleva treinta años aquí,
¿y dice que le ha ido mal?
_ Si, me ha ido mal, muy mal _ me
dijo.
_ Mire señor, durante estos
treinta años _ le dije _ usted ha respirado el aire de este país, ha caminado
por sus calles, ha llorado y reído, ha comido, ¿usted se casó aquí?, ¿no?,
¿tiene hijos?
_ Sí, tengo una esposa y cuatro
hijos _ me contestó dejando notar su acento.
_ Qué bueno _ contesté _ . Usted
formó toda una familia en esta tierra hermosa, tiene una casa propia o
alquilada, vive aquí, trabaja aquí, tiene amigos aquí, ¿u usted dice que le ha
ido mal? Mire señor, en estos treinta años mal les ha ido a los que han muerto
y sin embargo, mal no les ha ido pues han pasado a otra vida. Pero usted está
vivo todavía. Quien todavía sorba un buchito de café como usted lo está
haciendo, no puede decir que le ha ido mal.
_ La verdad es que no me ha ido
tan mal del todo, ¡pero en algo sí, eh! _ me contestó no quedando convencido
por completo, de todos modos me brindó un “café guayoyo”.
La vida no es dura, duro es no
tenerla, duro es no vivir. No te quejes de la vida porque de las quejas nada se
saca.
Muchos se avergüenzan de su
cuerpo:
_ ¡Tengo la nariz fea! _ me dijo
una vez una muchacha, casi en depresión.
_ Para ver _ le dije _ , yo no
la veo fea sino un poco ancha, pero no fea. ¿Qué prefieres, esa nariz que
tienes o un hueco en vez de ella? Tu nariz no es fea, fea serías si no tuvieras
nariz.
Pan duro no es pan duro, duro es
no tener pan:
¡Esto sí es duro!
Esta información fue tomada del libro del Padre RICARDO BULMEZ .EL ARTE DE COMBIAR EL SI CON EL NO:Una opción de libertad
Cada día les traeré una nueva
enseñanza del Padre RICARDO BULMEZ. Recuerda: Cada día les traeré una nueva
enseñanza del Padre Ricardo. ¡TODOS SOMOS UNO!
![]() |
| Imágenes tomadas de Internet |


No hay comentarios.:
Publicar un comentario